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Hepatitis C Support Project
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San Francisco, CA 94142-7037
www.hcvadvocate.org
La información presentada en este folleto
tiene como fin ayudarle a comprender y tratar la infección
por el VHC y no pretende servir de asesoramiento médico. Todas
las personas portadoras del VHC deben consultar con un médico
para recibir diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
Autores:
Alan Franciscus
Liz Highleyman
Revisora médica
Liz Highleyman
Se autoriza y se alienta a la reproducción
de este documento siempre que se reconozca la autoría
del Hepatitis C Support Project www.hcvadvocate.org
Índice
- Introducción
- Transmisión y Prevención del VHC
- Progresión de la Enfermedad por el VHC
- Síntomas del VHC
- Diagnóstico del VHC
- Opciones de Tratamiento del VHC
- Consideraciones acerca del Tratamiento
- Cómo Afrontar el VHC
- Coinfecciones con el VHC
- Conclusión
- Glosario
- Recursos
Sección I: Introduction
El virus de la hepatitis C (VHC) es un virus que se transmite por la sangre y que anteriormente se conocía como hepatitis no A/no B. El VHC tiene seis genotipos (subtipos) principales: 1a/1b, 2a/2b, 3, 4, 5 y 6. Los genotipos 1a y 1b, que son los más comunes en los EE.UU. son los más difíciles de tratar. El virus se introduce en el cuerpo mediante la exposición directa a la sangre. Desde allí ataca a las células del hígado, donde empieza a multiplicarse (replicarse). El VHC ocasiona inflamación del hígado y destruye las células hepáticas. Hasta el 80-85% de las personas inicialmente infectadas con el VHC pueden quedar crónicamente infectadas, lo que significa que la infección no desaparece en un plazo de seis meses. Casi todos los afectados por el VHC crónico están libres de síntomas y llevan una vida normal. Sin embargo, en el 10-25% de las personas infectadas con el VHC crónico, la enfermedad sigue progresando durante un período de 10-40 años, lo cual puede ocasionar graves daños hepáticos, cirrosis (cicatrices) y cáncer de hígado. En la actualidad, el VHC es la causa principal para realizar trasplantes de hígado. En el presente no existe una cura ni una vacuna para el VHC, pero sí diversos tratamientos que pueden reducir o detener la replicación del virus y ayudar a frenar o interrumpir la progresión de la enfermedad en algunas personas.
DATOS
SOBRE
EL VHC
- El Instituto Estadounidense de la Salud
(NIH) calcula que cerca de cuatro millones de estadounidenses
están infectados por el VHC.
- Aproximadamente 8.000 - 10.000 estadounidenses
mueren cada año a consecuencia de complicaciones debidas
al VHC. Se supone que esta cifra se triplicará en los próximos
10-20 años.
- El VHC es la causa principal para realizar
trasplantes de hígado.
- Las personas con el VHC deben evitar
el consumo de bebidas alcohólicas y el uso de drogas recreativas.
- Las personas con el VHC deben vacunarse
contra la hepatitis A y B si todavía no están inmunizadas.
El Hígado y la Hepatitis
El hígado es el órgano interno más grande
y está situado bajo las costillas en la parte derecha
del abdomen. Pesa tres libras aproximadamente (1,300 Kg) y
tiene el tamaño de una pelota de fútbol americano.
El hígado se ocupa de cerca de 500 funciones vitales.
Procesa prácticamente todo lo que comemos, respiramos
y absorbemos a través de la piel. Convierte las substancias
que comemos y bebemos en energía y en material para
formar músculos, hormonas, factores coagulantes y factores
inmunitarios. Almacena muchas vitaminas, minerales y azúcares
para que el cuerpo pueda utilizarlos más adelante.
Las células hepáticas producen la bilis, la
cual permite al cuerpo digerir la comida y absorber los nutrientes.
El hígado elimina substancias tóxicas dañinas
para el cuerpo. Además, es capaz de regenerar su propio
tejido: las tres cuartas partes del hígado pueden regenerarse
en tan solo unas semanas
Hepatitis significa simplemente inflamación del hígado.
Puede estar ocasionada por distintos virus, sustancias químicas
tóxicas, fármacos u otros factores. Las formas
más comunes de hepatitis víricas son la hepatitis
por el virus A (VHA), la hepatitis por el virus B (VHB) y
la hepatitis por el virus C (VHC). La única relación
entre estos tres virus es que todos afectan al hígado.
Principio de la página
Sección II:
Transmisión y Prevención del VHC
Transmisión del VHC
El VHC se transmite mediante contacto directo de sangre a
sangre. Las vías de transmisión son el uso compartido
de material para drogas tanto intravenosas como de otro tipo
(jeringas, cucharas, torniquetes, pajas para esnifar, pipas,
etc.). Las agujas utilizadas para hacer tatuajes, perforación
del cuerpo y acupuntura también pueden propagar el
VHC. El uso compartido de objetos personales tales como cuchillas
de afeitar, cepillos de dientes y cortaúñas
es menos peligroso, pero aun así son vías potenciales
de transmisión.
Antes de 1992, muchas personas contrajeron hepatitis C a través
de transfusiones de sangre o de productos plasmáticos
contaminados. A partir de 1992 empezó a utilizarse
un análisis de sangre confiable para identificar los
anticuerpos al VHC. Desde entonces se analizan todos los suministros
de sangre. En la actualidad, la probabilidad de contraer el
VHC a través de sangre contaminada es menor del 0,01%.
Un pequeño porcentaje de personas (aproximadamente
el 1-3% de los heterosexuales monógamos) puede contraer
el virus mediante prácticas sexuales sin protección.
Los profesionales del sistema médico corren un mayor
riesgo debido a los accidentes por picadas con agujas y por
estar expuestos a situaciones inevitables que dan lugar al
contacto directo con la sangre de personas infectadas.
Los profesionales del sistema médico tienen un mayor
riesgo debido a los accidentes por picadas con agujas y por
estar expuestos a situaciones inevitables que dan lugar al
contacto directo con la sangre de personas infectadas.
La transmisión perinatal de madres infectadas por el
VHC a sus hijos antes o durante el parto es menor del 5%.
La posibilidad de que el virus sea o no transmitido depende
de si la madre tiene un nivel elevado de virus en la sangre;
además, las madres coinfectadas con el VHB o con el
VIH tienen más probabilidades de transmitir el VHC
a sus bebés. Algunos estudios han revelado que el VHC
está presente en la leche materna, pero se cree que
la transmisión a través de la lactancia materna
es sumamente rara.
En el 10% de los casos no se consigue identificar la vía
de transmisión del VHC. El virus de la hepatitis C
no puede transmitirse por contactos casuales tales como estornudos,
abrazos, toses, ni por compartir utensilios de comida o vasos.
Prevención del VHC
No debe compartir agujas ni ningún otro material para
inyectarse drogas, cuchillas de afeitar, cepillos de dientes,
cortaúñas, limas de manicura ni ningún
otro artículo que contenga sangre. Asegúrese
de que los instrumentos que se utilicen para realizar tatuajes,
perforaciones del cuerpo o acupuntura están bien esterilizados;
actualmente, la mayor parte de los profesionales utilizan
jeringas desechables. Es preciso cubrir todos los cortes y
heridas
Aunque la transmisión sexual parece presentar pocos
riesgos, puede reducirse el riesgo practicando el sexo con
protección, es decir, mediante preservativos y otras
barreras. Según los Centros para el Control y Prevención
de Enfermedades (CDC) de los EE.UU., si se sostiene una relación
estable y monógama no es necesario cambiar las prácticas
sexuales, aunque los dos miembros de la pareja deben discutir
las opciones disponibles para protegerse si uno de ellos está
preocupado por el tema de la transmisión. Si la mujer
tiene el VHC, se recomienda evitar las relaciones sexuales
durante la menstruación. Una higiene dental adecuada
puede prevenir el sangrado de las encías, que constituye
otra posible vía de transmisión.
Si ya tiene el virus, debe comunicárselo a su médico,
al dentista y a todos los profesionales de la salud. Los profesionales
de la salud deben seguir las normas universales de precaución
cuando manejen productos sanguíneos. Si usted es una
mujer con el VHC, consulte con su médico si está
considerando quedarse embarazada.
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Sección III:
Progresión de la Enfermedad por el VHC
Después de la exposición
al virus, el período de incubación oscila entre
2 y 26 semanas. La fase inicial de la enfermedad por el VHC
se denomina infección aguda. La infección aguda
normalmente remite al cabo de 2-12 semanas. Sin embargo, hasta
el 80-85% de las personas inicialmente infectadas por el VHC
no eliminan el virus de su organismo y quedan crónicamente
infectadas. Casi todos los afectados por el VHC crónico
están libres de síntomas y llevan una vida relativamente
normal. Pero en el 10-25% de las personas, la enfermedad sigue
progresando en el curso de 10-40 años. La infección
crónica por el VHC puede producir daños hepáticos,
desarrollo de tejido fibroso en el hígado (fibrosis),
depósitos de grasa en el hígado (esteatosis),
cicatrices hepáticas (cirrosis) e incluso cáncer
de hígado. En los casos graves, puede ser preciso realizar
un trasplante de hígado
La cirrosis es un proceso por el cual las
células hepáticas resultan dañadas o
eliminadas y se ven reemplazadas por tejido cicatrizado. La
formación de grandes tejidos cicatrizados impide que
la sangre fluya a través del hígado, ocasionando
la destrucción de más células hepáticas
y la pérdida de la función hepática.
En la cirrosis compensada, el hígado
presenta muchas cicatrices pero puede realizar casi todas
sus funciones, y los pacientes muestran pocos o ningún
síntoma.
En la cirrosis descompensada, el hígado
tiene demasiadas cicatrices y deja de funcionar. Los pacientes
con cirrosis descompensada desarrollan a menudo complicaciones
tales como varices (vasos sanguíneos estirados y debilitados)
en el esófago y el estómago, hemorragias internas,
ascitis (acumulación de fluidos) y otras enfermedades
potencialmente mortales. También pueden experimentar
confusión mental de carácter reversible.
El cáncer de hígado normalmente
se desarrolla en las etapas más avanzadas de la infección
por el VHC, después de 25 ó 30 años.
El tipo de cáncer asociado al VHC se denomina carcinoma
hepatocelular primario (CHC).
Principio de la página
Sección IV:
Síntomas del VHC
Muchas personas sienten pocos o ningún
síntoma durante la fase aguda de la infección
por el VHC. Casi todos los afectados por el VHC crónico
también están libres de síntomas y llevan
una vida relativamente normal. Sin embargo, otras personas
experimentan síntomas leves semejantes a los de la
gripe, tales como náuseas, fatiga, fiebre, dolor de
cabeza, pérdida de apetito, dolor abdominal y dolores
musculares o articulatorios. Algunas personas llegan a sentir
síntomas más intensos similares a los de una
gripe fuerte, acompañados de ictericia (que se manifiesta
con un color amarillento en la piel y el blanco de los ojos)
y oscurecimiento de la orina. Con el paso del tiempo (a menudo
después de muchos años o incluso décadas),
los afectados por el VHC crónico pueden desarrollar
una diversidad de síntomas que indican daños
hepáticos. El VHC crónico está asociado
también a una amplia variedad de enfermedades posiblemente
relacionadas con el virus.
Síntomas Relatados por los
Pacientes con el VHC
Hepatitis C Aguda
• Síntomas
similares a los de la gripe
• Inflamación abdominal
• Náuseas
• Fatiga (de leve a intensa)
• Dolor abdominal
• Vómitos
• Pérdida de apetito (anorexia)
• Fiebre
• Sudores nocturnos
• Diarrea
• Ictericia
• Indigestión
• Dolores musculares o articulatorios
• Dolores de cabeza
Hepatitis
C Crónica
• Fatiga (de leve a intensa)
• Aturdimiento
• Cambios de humor
• Pérdida de apetito (anorexia)
• Náuseas
• Indigestión
• Dolores musculares o articulatorios
• Dolor abdominal
• Fiebre
• Dolores de cabeza
• Depresión
Hepatitis C Crónica
en Etapas Avanzadas con Cirrosis
• Fatiga (de leve a intensa)
• Fiebre
• Náuseas
• Pérdida de apetito (anorexia)
• Vómitos
• Micción frecuente
• Ictericia
• Indigestión
• Dolores de cabeza
• Dolores musculares o articulatorios
• Dolor abdominal
• Inflamación abdominal
• Depresión
• Cambios de humor
• Disfunción cognitiva
• Falta de concentración
• Confusión mental
• Sensación de mareo
• Problemas de visión periférica
• Retención de líquidos
Enfermedades Relacionadas con
el VHC
Hay muchas enfermedades que se han asociado al VHC. Algunas
de ellas son autoinmunitarias, es decir, el propio sistema
inmunitario ataca a los tejidos del cuerpo. Entre las afecciones
que se han observado en personas con el VHC crónico
destaca el síndrome de Sjogren (caracterizado por sequedad
de los ojos y la boca), enfermedades renales tales como la
glomerulonefritis, problemas cardíacos y circulatorios
como la trombosis, y afecciones cutáneas como el liquen
plano (caracterizado por lesiones o bultos de color blanco)
y la porfiria cutánea tardía (caracterizada
por un sarpullido sensible a la exposición solar).
Otras dolencias relacionadas con el virus son ciertos tipos
de artritis (inflamación de las articulaciones), artralgia
(dolor en las articulaciones), enfermedad tiroidea, vasculitis
(lesiones en los vasos sanguíneos), y crioglobulinemia
(niveles elevados de una proteína de la sangre que
se deposita en los riñones, en la piel y en las terminaciones
nerviosas). Casi todas las afecciones graves aparecen en las
últimas etapas de la enfermedad por el VHC, en las
cuales el hígado está muy dañado y deja
de funcionar adecuadamente. Muchas personas con el VHC nunca
experimentan ninguno de estos problemas. Consulte con su médico
si siente síntomas fuera de lo común.
Principio de la página
Sección V: Diagnóstico
del VHC
La realización de la prueba del
VHC no es rutinaria, por lo que deberá solicitársela
a su médico. Se recomienda utilizar el mismo laboratorio
para todas las pruebas, ya que los rangos y la precisión
de los resultados pueden variar de un laboratorio a otro.
Guarde las copias de los resultados de laboratorio y de la
biopsia para futuras consultas. Las pruebas que se explican
a continuación pueden ayudar a determinar si existe
infección por el VHC y el estado de progresión
de la enfermedad.
Pruebas de Anticuerpos al VHC
- El ELISA II
es un sencillo análisis de sangre que puede detectar
los anticuerpos producidos en reacción al VHC.
- El RIBA
es otra prueba de anticuerpos que puede realizarse después
de la ELISA II para confirmar el resultado positivo a anticuerpos.
Pruebas de Carga Viral
Las pruebas de carga viral miden la cantidad de virus que circula
por la sangre. La carga viral del VHC se expresa en copias por
mililitro de sangre o bien en una unidad de medida estándar
denominada Unidades Internacionales. Existen tres tipos de pruebas
para medir la carga viral:
•la del ARN del VHC mediante
reacción en cadena de la polimerasa o RCP (por sus siglas
en inglés HCV RNA
PCR);
•la del ARN del VHC mediante el análisis
de un segmento de ADN (bDNA)
•y la prueba de multiplicación de ADN mediada
por transcripción (TMA). La prueba bDNA es la menos cara
pero también la menos sensible.
Las pruebas de carga viral se utilizan para confirmar que existe
una infección activa, como herramienta de pronóstico
de la respuesta al tratamiento médico y, durante el tratamiento,
para evaluar el grado de eficacia de la medicación frente
al virus. No se ha logrado establecer una correlación
entre la carga viral y el estado de salud del hígado.
Pruebas Genotípicas
Las pruebas genotípicas se utilizan para determinar qué
tipo de VHC se tiene. Esta información resulta útil
para decidir qué medicamentos deben usarse y cuánto
debe durar el tratamiento.
Pruebas de Enzimas Hepáticas
/Función Hepática/Bioquímicas
Las pruebas de enzimas hepáticas/función hepática
evalúan determinadas funciones del hígado. Lo
más común es medir la alanina-aminotransferasa
(ALAT, denominada anteriormente SGPT) y la aspartato-aminotransferasa
(ASAT, conocida anteriormente como SGOT). La ALAT y la ASAT
son enzimas producidas en el hígado que se propagan por
la sangre cuando el hígado está dañado.
Suelen presentar niveles elevados cuando se padece una infección
crónica por el VHC. Muchas personas portadoras del VHC
muestran elevaciones ligeras o moderadas de estas enzimas, por
lo que éste suele ser el primer indicador de la presencia
del virus. Otras medidas son las de la alcalina-fosfatasa (ALK)
y las de la gamma-glutamil-transferasa (GGT). Los resultados
anormales pueden ser indicativos de cirrosis y bloqueo del tracto
biliar, además de otras anomalías. Asimismo, el
médico puede comprobar el tiempo de la protrombina (que
indica la velocidad de coagulación de la sangre) y los
niveles de bilirrubina. La bilirrubina es un pigmento que se
detecta a menudo en la sangre de personas con inflamación
hepática; la elevación de los niveles de bilirrubina
ocasiona ictericia. Muchos factores, tales como la medicación
y el consumo de alcohol, pueden producir resultados anormales
en los análisis de laboratorio. Antes de extraer sus
propias conclusiones debe consultar a un médico.
Biopsias de Hígado
Las biopsias se realizan para evaluar la gravedad de la inflamación,
el grado de cicatrización y el estado general de salud
del hígado. También pueden servir para decidir
cuál es el mejor tratamiento a seguir. El procedimiento
más común consiste en anestesiar la piel e insertar
con rapidez una aguja larga en el hígado para extraer
una muestra de tejido. Mucha gente muestra temor ante este procedimiento,
pero es raro que ocasione complicaciones. Si aun así
le sigue preocupando, puede pedirle al médico que le
administre un tranquilizante suave antes de someterse a la biopsia
y un analgésico después del procedimiento.
Principio de la página
Sección
VI: Opciones de Tratamiento del VHC
Hasta 1998, el único tratamiento
aprobado para el VHC era la monoterapia con interferón.
Hoy en día, el tratamiento estándar es la politerapia
de interferón pegilado más ribavirina. Se han
iniciado investigaciones para el desarrollo de medicaciones
nuevas y mejores, tales como los inhibidores de la helicasa,
los inhibidores de la proteasa y los medicamentos antifibróticos.
Existen además varios tratamientos alternativos y complementarios
que muchas personas utilizan para tratar la infección
por el VHC, tales como el cardo mariano y la raíz de
regaliz. Algunos han sido analizados en estudios clínicos
de estilo occidental. Las terapias de plantas medicinales
y otros tratamientos alternativos se explican en otra hoja
informativa aparte elaborada por el Hepatitis C Support Project
(pulse aquí
para descargarlo).
Tratamientos Farmacéuticos Aprobados
El interferón, la ribavirina y el interferón
pegilado son los únicos medicamentos aprobados por
la FDA para el tratamiento de la hepatitis C. El interferón,
administrado en inyecciones, es un producto elaborado genéticamente
que se basa en una serie de proteínas naturales del
sistema inmunológico. El interferón pegilado
(PEG) es una formulación de acción prolongada
que se inyecta una vez a la semana. Mantiene un nivel más
constante de interferón en la sangre y reduce la capacidad
de replicación del VHC. La ribavirina es un medicamento
antiviral que se toma por vía oral y se utiliza en
politerapia con el interferón para tratar la infección
por el VHC. La ribavirina por sí sola no es efectiva
contra el VHC.
Advertencia sobre la ribavirina
Se ha demostrado que la ribavirina ocasiona defectos congénitos
y abortos espontáneos. Las mujeres en edad fértil
y sus parejas, así como las parejas femeninas de todos
los hombres que tomen ribavirina deben utilizar como mínimo
dos métodos anticonceptivos confiables durante el tratamiento
y seis meses después del mismo.
Monoterapia con Interferón
Las marcas actuales de fármacos que contienen interferón
son Intron A (Schering-Plough Corporation), Infergen (InterMune,
Inc.), Roferon (Roche), Wellferon (Glaxo) y Alferon N (ISI
Pharmaceuticals). El protocolo estándar de administración
del interferón es una inyección tres veces a
la semana durante al menos un año. Se calcula que sólo
el 10-20% de los pacientes tratados únicamente con
interferón estándar logra mantener el virus
a nivel indetectable de forma permanente.
Interferón más Ribavirina
Rebetron es la combinación del interferón estándar
de marca Intron A y ribavirina en un solo fármaco de
Schering-Plough. Los estudios han mostrado que la politerapia
funciona mejor que el interferón solo. El protocolo
de administración de Rebetron es de tres millones de
unidades de interferón inyectado tres veces a la semana
más 800-1.200 mg de ribavirina cada día. Los
estudios sugieren que la duración del tratamiento depende
del genotipo: 48 semanas de tratamiento para el genotipo 1,
y 24 semanas de tratamiento para los genotipos 2 ó
3. En ensayos clínicos, el promedio de respuesta virológica
sostenida (RVS) es del 28% aproximadamente para el genotipo
1 y del 66% para los genotipos 2 y 3.
Monoterapia con Interferón Pegilado
• Peg-Intron
PEG-Intron (interferón pegilado alfa 2b) es la marca comercial
de interferón pegilado de Schering. Se presenta en polvos
que precisan ser mezclados (reconstituidos) con una solución
líquida antes de inyectarse. La dosis varía según el peso
corporal. Las tasas de RVS de la monoterapia con Peg-Intron
son del 14% para el genotipo 1 y del 47% para los genotipos
2 y 3.
• Pegasys
Pegasys (interferón pegilado alfa 2a) es la marca comercial
de interferón pegilado de Roche. La dosis estándar es de 180
µg para todos los pacientes, y se presenta en una solución
preparada que no requiere reconstitución. Las tasas de respuesta
de la monoterapia con Pegasys son del 28% para el genotipo
1 y del 56% para los genotipos 2 y 3. Pegasys resulta indicado
también para el tratamiento de pacientes con cirrosis compensada.
Interferón Pegilado más Ribavirina
En este momento, el tratamiento de referencia para tratar
la hepatitis C es la politerapia de interferón pegilado
más ribavirina. En la actualidad, existen dos politerapias
de interferón pegilado más ribavirina de distintas
marcas aprobadas por la FDA: Peg-Intron (interferón
pegilado alfa 2b) más Rebetol (ribavirina) de la marca
Schering, y Pegasys (interferón pegilado alfa 2a) más
Copegus (ribavirina) de la marca Roche.
Peg-Intron más Rebetol de Schering
La politerapia con Peg-Intron más Rebetol ha producido
índices de respuesta virológica sostenida del
42% para el genotipo 1 (el 30% en pacientes con una carga
viral elevada) y del 82% para los genotipos 2 y 3. La duración
del tratamiento para todos los genotipos es de 12 meses.
Pegasys más Copegus
La politerapia con Pegasys más Copegus ha producido
índices de RVS del 46- 51% para el genotipo 1 (el 41-46%
en pacientes con una carga viral elevada) y del 76-78% para
los genotipos 2 y 3. La duración del tratamiento el
genotipo 1 y 4 es de 12 meses, y de seis meses para los genotipos
2 y 3.
Cómo Evaluar la Respuesta al Tratamiento
Los pacientes deben ser evaluados con regularidad para controlar
los efectos secundarios y asegurarse de que están respondiendo
a la terapia. Si no hay respuesta después de tres meses
de tratamiento, es poco probable que el virus desaparezca
con la continuación de la terapia; muchos médicos
recomiendan dejar la medicación pasado dicho plazo.
Sin embargo, existen indicios de que el interferón
puede reducir las cicatrices e inflamación, y de que
mejora la salud del hígado aunque no elimine el virus.
Tratamientos Farmacéuticos en Fase de Investigación
El tratamiento contra el VHC ha mostrado avances impresionantes
si tomamos en cuenta que el virus fue identificado hace poco
más de una década. Sin embargo, las opciones
terapéuticas actuales pueden ocasionar muchos efectos
secundarios indeseados y no siempre consiguen resultados eficaces.
En el presente se están realizando numerosas investigaciones
para el desarrollo de nuevos fármacos más eficientes
y que no produzcan los graves efectos secundarios de las medicaciones
anti-VHC actuales.
Parece que la politerapia con dos o más fármacos es más eficiente
que la monoterapia a la hora de tratar el VHC. Los investigadores
están estudiando nuevas fórmulas de ribavirina que sean más
eficaces y resulten menos tóxicas. La levovirina y la viramidina
son dos fármacos semejantes a la ribavirina en fase de desarrollo.
En los estudios con animales, parecen mostrar menos efectos
secundarios debido a que actúan directamente sobre el hígado
y causan menos daños a los glóbulos rojos.
La amantadina (Symmetrel), un medicamento antiviral utilizado
para tratar la influenza A, se ha estudiado en combinación
con interferón y ribavirina. Por desgracia, los resultados
obtenidos hasta ahora han sido desalentadores, y no se han
observado muchas mejoras cuando se añade amantadina.
Entre los medicamentos con perspectivas más alentadoras
en los estudios clínicos, se encuentran el hidrocloruro
de histamina (Ceplene) y una versión sintética
de timosino alfa 1 (Zadaxin), una hormona que estimula los
linfocitos T y los linfocitos citolíticos naturales
y que parece prometedor en politerapia con el interferón.
También parecen alentadores los inhibidores de la helicasa
del VHC, los inhibidores de la proteasa del VHC y los inhibidores
de la polimerasa del genoma del ARN del VHC, los cuales podrían
ser capaces de bloquear la replicación viral del VHC
y se están investigando en la actualidad. En fechas
recientes, BILN 206, un novedoso inhibidor de la proteasa
serina del VHC, completó la Fase I de los ensayos clínicos
y demostró ser un compuesto antiviral contra el VHC
seguro y eficaz.
Vacunas contra el VHC
Aunque sí hay vacunas contra el VHA y el VHB, actualmente
no existe ninguna vacuna contra el VHC. Las vacunas para el
VHC van a ser difíciles de desarrollar debido a los
distintos genotipos del virus y a su capacidad de cambiar
o mutar durante la infección. Se están haciendo
algunos progresos, aunque no se espera contar con una vacuna
eficaz en los próximos 5-10 años.
Ensayos Clínicos
El proceso de someter a prueba un nuevo fármaco consiste
en determinar su tolerabilidad (ensayos en Fase I), establecer
la seguridad y eficacia del fármaco (ensayos en Fase
II) y compararlo con los tratamientos estándar (Fase
III). Después de conseguir la aprobación del
fármaco por parte de la FDA y una vez que el medicamento
se lanza al mercado, comienzan a realizarse pruebas para perfeccionar
el tratamiento y conseguir la mayor eficacia posible (Fase
IV, o ensayos de farmacovigilancia después de la comercialización).
Los ensayos clínicos pueden ser un excelente modo de
conseguir medicación gratuita; algunos incluso se hacen
cargo de los gastos por consultas médicas y análisis
de laboratorio. Sin embargo, cuando se participa en un ensayo
clínico, una parte de los participantes no recibe el
fármaco nuevo o la dosis más eficaz del mismo.
Además, debe leerse toda la información relativa
al ensayo clínico y asegurarse de comprender bien las
condiciones del mismo.
Principio de la página
Sección VII:
Consideraciones acerca del Tratamiento
Cómo Predecir la Respuesta al Tratamiento
El cumplimiento de la terapia anti-VHC es un factor esencial
a la hora de lograr las tasas de respuesta terapéutica más
elevadas. Actualmente, se cree que las personas que tomen
al menos un 80% de las dosis recetadas tanto de interferón
como de ribavirina durante el 80% del plazo de tratamiento
como mínimo son las que tienen más probabilidades de lograr
unos resultados eficaces. El tratamiento con interferón o
con interferón más ribavirina tiene más posibilidades de eliminar
el VHC si los pacientes no tienen el genotipo 1, si tienen
una carga viral baja, una duración de la infección más corta,
la enfermedad de leve a moderada, si son mujeres y si son
más jóvenes.
Después de 12 semanas de tratamiento antiviral, un descenso
de 2 logocopias en la carga viral o la eliminación del VHC
son factores pronósticos de eficacia al final del tratamiento.
Estas pautas pueden emplearse para ayudar a ajustar o detener
el tratamiento si éste no está funcionando. Sin embargo, algunos
médicos creen que debe continuarse la terapia porque ciertos
pacientes siguen respondiendo al tratamiento o muestran una
mejora de la salud del hígado aun cuando la carga viral siga
siendo detectable o no descienda a los niveles deseados.
Tratamiento de los Efectos Secundarios
Los efectos secundarios más frecuentes de interferón con ribavirina
son síntomas semejantes a los de la gripe, dolores musculares
y articulatorios, náuseas, cefaleas, fatiga, pérdida de apetito,
sequedad cutánea, ansiedad, depresión e insomnio. Algunos
síntomas físicos pueden reducirse con ibuprofeno o con paracetamol
en dosis bajas (2 gramos al día o menos). Las dosis elevadas
de paracetamol resultan tóxicas para el hígado. Los pacientes
que experimenten ansiedad, irritabilidad o depresión pueden
aliviar estos síntomas con tranquilizantes suaves o antidepresivos.
Consulte con su médico antes de tomar ninguno de estos medicamentos.
Es necesario beber toda el agua posible para ayudar a reducir
la intensidad de los efectos secundarios. El hábito de comer
pequeñas cantidades con frecuencia en lugar de comidas pesadas
espaciadas entre sí puede disminuir los problemas gastrointestinales.
El ejercicio regular también parece ayudar a aliviar otros
efectos secundarios como la fatiga, asociada al tratamiento
con interferón. Hidrate su piel cada día para prevenir la
sequedad cutánea. Elija puntos de inyección diferentes para
evitar la inflamación o las erupciones cutáneas. En algunas
personas, los efectos secundarios de carácter físico son peores
al iniciar el tratamiento y van disminuyendo con el tiempo.
El motivo más común para interrumpir la terapia antiviral
es la aparición de anemia (escasez de glóbulos rojos en la
sangre), trombocitopenia (descenso de los niveles de plaquetas)
y neutropenia (escasez de glóbulos blancos). Entre los medicamentos
que se utilizan para controlar estas enfermedades destaca
la eritropoyetina (para la anemia), el GM-CSF (factor estimulante
de colonias de granulocitos macrófagos, para la escasez de
glóbulos blancos) y el IL-2 (interleucina 2, para la escasez
de plaquetas). Un nivel bajo de plaquetas puede ser indicativo
de cirrosis, por lo que debe tenerse precaución durante el
tratamiento.
Algunos pacientes pueden desarrollar una disfunción tiroidea
mientras toman el tratamiento de interferón. La función tiroidea
debe ser controlada de cerca antes de iniciar el tratamiento
y cada tres meses durante el mismo. En muchas personas, la
función tiroidea vuelve a la normalidad una vez suspendida
la terapia, pero algunos pacientes desarrollan problemas tiroideos
irreversibles que exigen medicación continua.
Principio de la página
Sección VIII:
Cómo Afrontar el VHC
La hepatitis C puede ser una enfermedad
difícil de tratar. El estilo de vida representa un papel integral
en el tratamiento de la enfermedad por el VHC y la actitud ante
la misma. Es fundamental seguir una dieta adecuada, practicar
ejercicio y aprender a afrontar el estrés para mantener un buen
estado de salud. Muchos médicos no tienen la formación necesaria
sobre el VHC, por lo que es posible que el paciente deba encargarse
de educar tanto a los profesionales de la medicina convencional
como a los de la medicina alternativa. Si tiene un médico de
atención primaria, sería conveniente que le hiciera algunas
preguntas para averiguar su nivel de conocimiento acerca del
VHC. Es muy importante tener un médico que además de conocer
la enfermedad sea comprensivo con las personas que padecen hepatitis
C. Si no se siente cómodo/a con su médico, busque otro; hable
con sus familiares y amigos para que le recomienden un buen
médico. Después de recibir el diagnóstico de VHC, el médico
de familia o atención primaria debe remitirle a un especialista.
Por lo general, los pacientes son enviados a un gastroenterólogo
(especialista en enfermedades digestivas) o a un hepatólogo
(especialista en enfermedades del hígado).
Vacunas contra el VHA y el VHB
Se recomienda encarecidamente a las personas con el VHC que
se vacunen contra el VHA y el VHB si todavía no están
inmunizadas. Se han constatado infecciones graves por el VHA
y el VHB en personas coinfectadas con el VHC. La vacuna frente
a la hepatitis A consta de dos dosis administradas en un período
de seis meses, y la hepatitis B requiere tres dosis en un plazo
de seis meses. Ambas vacunas están elaboradas con virus
inactivos y se consideran seguras y eficaces. La FDA aprovó
una vacuna mixta contra el VHA/VHB en mayo de 2002.
Nutrición
Dado que el hígado convierte y desintoxica todo lo que comemos
y bebemos, es esencial seguir una dieta saludable y equilibrada.
En general, se recomienda una dieta que siga las pautas generales
de salud nutricional indicadas en la Pirámide de Alimentación.
Dicha dieta es baja en grasas y en sal, rica en carbohidratos
complejos y contiene las suficientes proteínas.
En el pasado, la modificación de la dieta se consideraba una
parte importante del tratamiento del VHC. Hoy en día se concede
menos importancia a este aspecto. Sin embargo, evitar ciertos
alimentos puede reducir el esfuerzo de asimilación y desintoxicación
del hígado, y puede mejorar el estado general de salud del mismo.
Los alimentos procesados contienen a menudo aditivos químicos,
por lo que se recomienda reducir el consumo de alimentos enlatados,
congelados y en conserva. Las frutas y verduras de cultivo biológico
evitan los pesticidas y fertilizantes que se utilizan en la
agricultura no biológica. Lea todas las etiquetas para familiarizarse
con los ingredientes.
Las proteínas derivadas de las aves, el pescado y los vegetales
son las más beneficiosas. Algunos médicos recomiendan a todas
las personas con cualquier enfermedad hepática que no consuman
mariscos crudos o poco cocinados (incluso si son inmunes a la
hepatitis A). A menudo se recomienda a las personas con el VHC
que eviten los alimentos ricos en grasas, sal o azúcar. La cafeína
es una sustancia química que debe ser procesada por el hígado,
por lo que se recomienda limitar su consumo reduciendo la cantidad
de café, té y bebidas gaseosas. Dado que el chocolate tiene
un elevado contenido en grasas (y en algunos tipos, también
en cafeína), debe consumirse con moderación. Algunas personas
con hepatitis C no pueden tolerar los productos lácteos. Si
ese es su caso, puede tomar sustitutos de la leche tales como
leche de soja o de arroz.
Una dieta bien equilibrada debería contener todas las vitaminas
esenciales necesarias, pero algunas personas toman además suplementos
vitamínicos. Los suplementos de megavitaminas pueden ser perjudiciales
para el hígado. Debe evitarse el consumo elevado de vitaminas
A y D; la vitamina A puede ser muy tóxica para el hígado. Si
es necesario tomar suplementos de vitaminas y minerales, se
recomienda tomarlos sin hierro y en dosis bajas.
Las personas con el VHC deben consultar a un nutricionista o
dietista titulado para recibir las indicaciones dietéticas más
adecuadas en cada caso. No inicie ninguna dieta no convencional
sin consultar previamente con un profesional de la salud. Asimismo,
asegúrese de informar a su doctor sobre las vitaminas que esté
tomando.
Toxinas
Todos los que respiramos o absorbemos por la piel debe ser filtrado
por el hígado. Los humos tóxicos procedentes de
los disolventes de pintura, pesticidas y nebulizadores en aerosol
pueden dañar el hígado y deben evitarse.
Alcohol y Drogas
Muchos estudios han revelado que el abuso del alcohol puede
acelerar en gran medida la progresión de la enfermedad. De hecho,
un estudio reciente ha mostrado que el 58% de un grupo de bebedores
con el VHC (que tomaban más de cinco copas al día) desarrollaron
cirrosis, en contraste con tan sólo el 10% del grupo de no bebedores
infectados con el VHC. Todavía no se sabe si el consumo ligero
o moderado de alcohol es dañino para el hígado, pero la mayor
parte de los expertos recomiendan evitar el alcohol a las personas
con el VHC. Muchas drogas y fármacos (ya sean con receta, sin
receta o recreativas) deben ser procesadas por el hígado. Las
personas con el VHC deben evitar el consumo de drogas recreativas
y de tabaco. Consulte con su médico antes de tomar fármacos
con o sin receta. También se ha demostrado que determinados
tratamientos de plantas medicinales causan daños al hígado.
Bienestar General
•Cómo afrontar el estrés
El control del estrés es un factor esencial para afrontar con
éxito la enfermedad por el VHC. Resulta muy estresante vivir
con una enfermedad crónica. Muchas personas experimentan 'recaídas'
(intensificación de los síntomas) después de sufrir episodios
de estrés. El ejercicio, la meditación y una planificación adecuada
del tiempo pueden ayudar a reducir el estrés. Trate de mantener
una perspectiva realista sobre su salud, así como una actitud
positiva ante su situación. La aceptación de la gravedad de
una enfermedad hepática es una parte importante de esta perspectiva
realista.
•Actitud ante la fatiga
La fatiga y el menor nivel de energía son problemas comunes
en las personas afectadas por el VHC. Respete sus propias limitaciones
y no fuerce su capacidad. Cuando planifique sus actividades,
tómese su tiempo para relajarse y dormir la siesta. Recuerde
que su salud es lo más importante; aprenda a decir no a los
familiares y amigos que tienen expectativas poco realistas en
cuanto a su nivel de energía.
•Planificación del tiempo
Planifique las actividades con antelación y trate de organizar
horarios realistas tanto para el trabajo como para la diversión.
Es útil anotar los planes en una agenda para recordarlos. Consúltela
con regularidad cuando haga citas y otros planes cotidianos.
No olvide dedicar tiempo también a actividades relajantes.
•Meditación
La meditación puede ser una herramienta muy útil para afrontar
el VHC o cualquier otra enfermedad crónica. Es muy sencilla
de practicar y fácil de aprender. La meditación puede reducir
el estrés y ayudarle a mantener una actitud sana ante la vida
en general.
•Ejercicio
El ejercicio moderado es muy recomendable cuando no se está
pasando por una fase aguda de la enfermedad. El ejercicio puede
ayudar a reducir el estrés y es importante para mantener un
buen estado de salud. Sin embargo, el exceso de ejercicio puede
dar lugar a una 'recaída'. Participe en ejercicios de bajo impacto,
tales como caminar y nadar, y vaya aumentando su nivel de actividad
hasta conseguir el rendimiento deseado. Consulte siempre con
su médico antes de iniciar un programa de ejercicios.
Grupos de Apoyo
Muchas personas con el VHC se sienten aisladas y encuentran
difícil enfrentarse a los efectos de vivir con una enfermedad
crónica. Los grupos de apoyo pueden ofrecer un espacio seguro
para discutir los aspectos emocionales relacionados con el VHC.
Además, la información que se comparte con personas en situaciones
similares puede ayudar a tomar decisiones sobre muchos aspectos
que afectan a las personas con el VHC. Es muy recomendable unirse
a un grupo de apoyo mientras se sigue tratamiento para el VHC.
Puede obtener información sobre grupos de apoyo llamando a las
organizaciones que se indican al final de este folleto.
Internet
La red contiene una cantidad ingente de información tanto buena
como mala. Compruebe siempre las fuentes de la información que
encuentre. Consulte las fechas y la bibliografía. Cuestione
cualquier información que le parezca errónea. Aléjese de sitios
web que incluyan la palabra 'cura' u otra información equívoca.
Recuerde que no todo lo que se encuentra en Internet es correcto.
Acuda a su médico si tiene dudas sobre la información que le
interesa. ¡Basta con tener un poco de sentido común! Visite
nuestra página web en www.hcvadvocate. org para consultar otros
sitios recomendados.
Principio de la página
Sección IX:
Coinfecciones con el VHC
La Coinfección consiste
en una infección con dos o más patógenos. El VHC, el VHB y
el VIH se transmiten de forma parecida, y algunas personas
están infectadas con dos de estos virus e incluso con los
tres.
Coinfección con el VIH/VHC
La coinfección con el VHC/VIH se está convirtiendo en un creciente
problema de salud pública. Hasta una tercera parte de los
estadounidenses portadores del VIH tienen también el VHC (aunque
las tasas de coinfección son mucho más elevadas entre ciertos
grupos de población como los consumidores de drogas intravenosas),
y cerca del 10% de los afectados por el VHC también son portadores
del VIH. El Servicio de Salud Pública de los EE.UU. recomienda
que todas las personas con el VIH tomen la prueba del VHC.
Casi todos los estudios coinciden en que la infección con
el VIH produce formas más agresivas de hepatitis C y un riesgo
más elevado de daños hepáticos. Lo que resulta menos claro
es en qué medida influye el VHC sobre la enfermedad por el
VIH. El VHC no parece empeorar la progresión de la enfermedad
por el VIH, pero es posible que altere el restablecimiento
del sistema inmunitario después de empezar la terapia anti-VIH.
La mayor parte de las personas coinfectadas con el VHC y el
VIH responden favorablemente al tratamiento para ambas afecciones.
La última declaración de consenso sobre la hepatitis C divulgada
por los Institutos Estadounidenses de la Salud recomiendan
tratar el VHC a todos los pacientes con el VHC y el VIH.
Fundamentos del VIH
El VIH (virus de inmunodeficiencia adquirida) es un retrovirus
asociado al SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
Afecta principalmente a unos glóbulos blancos del sistema
inmunológico denominados linfocitos T CD4. A medida que los
linfocitos CD4 se van destruyendo, la función inmunitaria
va deteriorándose, y el organismo va perdiendo su capacidad
para combatir las infecciones y el cáncer. El VIH es una enfermedad
hemática que se transmite mediante sangre, semen y secreciones
vaginales infectados. El VIH tiene mucha más facilidad que
el VHC para transmitirse por vía sexual o de madre a hijo
durante el embarazo, el parto o la lactancia; además, el hecho
de tener el VIH aumenta el riesgo de contagio sexual o perinatal
del VHC.
Para detectar los anticuerpos al VIH se utilizan dos pruebas
de anticuerpos: la ELISA y la Western Blot. Las pruebas de
carga viral-PCR o reacción en cadena de la polimerasa y bDNA
o segmento de ADN-miden la cantidad de ARN del VIH (material
genético) que circula por la sangre. El recuento de linfocitos
CD4 se emplea para evaluar la salud del sistema inmunitario.
Si la concentración de CD4 desciende por debajo de 200 linfocitos
/mm3, se establece un diagnóstico de SIDA y la persona afectada
es más propensa a sufrir enfermedades oportunistas.
El momento en que se debe iniciar el tratamiento anti-VIH
es un tema controvertido. Las últimas pautas federales sugieren
comenzar el tratamiento anti-VIH cuando el número de linfocitos
CD4 cae por debajo de 350 linfocitos/mm3 y la carga viral
supera las 55.000 copias/ml. El tratamiento estándar para
el VIH es una politerapia de tres fármacos antirretrovirales
como mínimo (consulte la tabla); el empleo de varios medicamentos
ayuda a prevenir la farmacorresistencia. Los fármacos anti-VIH
ocasionan muchos efectos secundarios, como diarrea, escasez
de hematíes, anomalías en la distribución de la grasa corporal
(lipodistrofia) y elevación de los lípidos en la sangre.
Tratamiento del VIH en los Pacientes con el VHC
Aunque la coinfección puede complicar el tratamiento, casi
todos los portadores del VHC pueden responder favorablemente
al tratamiento contra el VIH. Muchos medicamentos anti-VIH
se metabolizan en el hígado y pueden provocar reacciones hepáticas
adversas (hepatotoxicidad); el ritonavir y la nevirapina parecen
ser los más nocivos. Las personas que ya tienen daños hepáticos
a consecuencia de la hepatitis crónica son más proclives a
sufrir hepatotoxicidad, por lo que deberían controlar su concentración
de enzimas hepáticas con regularidad. En muchos casos, los
niveles de enzimas hepáticas se estabilizan con el tiempo,
pero en ocasiones es preciso reducir las dosis o reemplazar
algunos medicamentos por otros que no perjudiquen tanto al
hígado.
Tratamiento del VHC en los Pacientes con el VIH
Muchas personas con hepatitis C-estén coinfectadas o no-no
necesitan tratamiento anti-VHC. En general, las pautas normales
de tratamiento del VHC pueden seguirse también en los casos
de coinfección. Sin embargo, no se consideran buenas candidatas
a las personas VIH positivas con menos de 200 linfocitos CD4/mm3
o con alguna enfermedad oportunista concurrente. Los médicos
suelen recomendar que se controle el VIH antes de comenzar
el tratamiento anti-VHC. No obstante, en ciertos casos se
puede tratar primero el VHC cuando la enfermedad por el VIH
está en las etapas iniciales para tolerar mejor los fármacos
anti-VIH posteriormente.
La mayor parte de las personas coinfectadas deben tratarse
con interferón más ribavirina. Los estudios muestran que el
interferón pegilado es más eficaz que el interferón estándar.
Las tasas de respuesta virológica sostenida tienden a ser
más bajas en la población coinfectada, pero las investigaciones
más recientes sugieren que si la enfermedad por el VIH está
bien controlada en este grupo, el tratamiento puede resultar
tan eficaz como en la población con el VHC solo. Los medicamentos
anti-VHC y algunos fármacos anti-VIH pueden interactuar y
agravar los efectos secundarios, como la escasez de hematíes
y la toxicidad mitocondrial, cuando se utilizan conjuntamente.
Si se recibe tratamiento para el VIH y el VHC al mismo tiempo,
será preciso hacerse pruebas de control con regularidad.
Coinfección con el VHC/VHB
Al igual que la hepatitis C, la hepatitis B puede provocar
graves graves daños en el hígado, e incluso cirrosis y cáncer.
No se comprende bien cómo funciona la coinfección con el VHB/VHB,
y las investigaciones sobre el modo en que interactúan ambos
virus están en sus inicios. Los estudios hasta la fecha indican
que esta coinfección puede causar daños hepáticos más graves
que la infección con el VHC o el VHB solos. La población coinfectada
con el VHB/VHC corre un riesgo más elevado de cáncer hepático
y hepatitis fulminante, una grave inflamación aguda que puede
ocasionar lesiones hepáticas con rapidez y resultar mortal.
Algunos estudios sugieren que incluso cuando una persona se
ha recuperado de la hepatitis B, puede correr un mayor riesgo
de sufrir cirrosis y cáncer hepático si posteriormente se
infecta con el VHC. Dado que la coinfección puede agravar
la enfermedad hepática, las personas con el VHC deben pedir
al médico la vacuna contra la hepatitis A y la hepatitis B.
Principio de la página
X: Conclusión
La hepatitis C crónica es una enfermedad
del hígado que puede ocasionar graves consecuencias. Es importante
recordar que muchas personas no experimentan síntomas ni progresión
de la enfermedad. Y además, las personas que experimentan
progresión de la enfermedad pueden permanecer asintomáticas
durante décadas. Sin embargo, algunos pacientes sí llegan
a desarrollar una enfermedad hepática grave que puede provocar
insuficiencia hepática e incluso la muerte. Actualmente se
están ensayando nuevos tratamientos para el VHC, y se cree
que en un plazo de cinco años aparecerán opciones de tratamiento
más eficaces. Asimismo, los cambios en el estilo de vida,
tales como una buena nutrición, el ejercicio y el control
del estrés pueden ayudarle a aliviar los efectos secundarios
y a frenar la progresión de la enfermedad.
Esperamos que esta información le haya ayudado a comprender
cómo funciona el virus de la hepatitis C y cómo puede afectar
a su salud física y emocional. Agradecemos todas las sugerencias
o ideas que desee aportar para mejorar este folleto.
Principio de la página
Sección
X: Glosario
AGUDA el episodio
inicial de una enfermedad, rápido y de corta duración. Contrasta
con crónica.
ALAT (anteriormente conocida como SGPT) abreviatura
de alanina-aminotransferasa. La ALAT es una enzima producida
en el interior de las células hepáticas. En personas con la
infección por el VHC, los niveles de esta enzima resultan elevados
con frecuencia, debido a la ruptura de las membranas de las
células hepáticas a consecuencia de la inflamación. La concentración
sérica de ALAT se determina con un análisis de sangre normal.
ALOPECIA caída del cabello.
ANEMIA escasez de glóbulos rojos o menor capacidad
de la sangre para transportar el oxígeno. Existen varios tipos
de anemia, todas debidas a diferentes motivos. Sus síntomas
son fatiga, debilidad, palidez y dificultad para respirar.
ANTICUERPO proteína producida por el sistema
inmunitario cuando una sustancia extraña se introduce en el
cuerpo. La presencia de anticuerpos es indicativa de una infección
pasada o posiblemente actual. Un resultado positivo a la prueba
de anticuerpos frente al VHC debe ser respaldado por otros análisis
de laboratorio para confirmar el diagnóstico. La prueba de anticuerpos
por sí sola no es suficiente para hacer el diagnóstico de infección
por el VHC.
ARN del VHC material genético del virus de
la hepatitis C. El VHC es un virus de ácido ribunocleico (ARN)
de una sola hebra.
ARTRALGIA dolor en las articulaciones.
ASAT (anteriormente conocida como SGOT) abreviatura
de aspartato-aminotransferasa. La ASAT es una enzima producida
en el hígado. Cuando las células hepáticas sufren daños, se
la ASAT se propaga por la sangre. La elevación de los niveles
de ASAT puede indicar enfermedad hepática, pero también se ha
observado en personas con daños musculares.
ATURDIMIENTO confusión mental, pérdida de memoria
o falta de viveza en las reacciones. No debe confundirse con
la encefalopatía.
BID que se toma dos veces al día.
BILIRRUBINA pigmento amarillento segregado
cuando los glóbulos rojos se descomponen. Normalmente, la bilirrubina
es procesada y excretada por el hígado. Una elevación del nivel
de bilirrubina en la sangre (hiperbilirrubinemia) indica la
existencia de daño hepático, y puede provocar ictericia (que
se manifiesta con color amarillento en la piel y el blanco de
los ojos), aclaración de las heces y oscurecimiento de la orina.
BIOPSIA procedimiento en el que se extrae una
muestra de células o tejido para examinarla en un laboratorio.
En el VHC, las biopsias de hígado se utilizan para evaluar la
salud del mismo.
CARCINOMA HEPATOCELULAR (CHC) tipo de cáncer
hepático primario observado en algunas personas con daños hepáticos
de larga duración y derivado de la hepatitis C o B crónica.
CARGA VIRAL la cantidad de virus (es decir,
el nivel de ARN del VHC) que puede medirse en la sangre.
CIRROSIS tipo de lesión en el cual las células
hepáticas normales se ven reemplazadas por tejido cicatrizado.
En la cirrosis compensada, el hígado está dañado pero conserva
su función. En la cirrosis descompensada, la función del hígado
se altera gravemente y el tejido cicatrizado obstaculiza el
flujo de sangre a través del hígado, ocasionando hemorragias,
varices, ascitis y otros síntomas.
CITOPENIA escasez de hematíes.
COINFECCIÓN infección concurrente con más de
un patógeno (p.ej., el VHC y el VIH).
CON RESPUESTA SOSTENIDA califica a una persona
que mantiene una respuesta de larga duración al tratamiento.
En el VHC, describe a una persona que tiene una respuesta positiva
al tratamiento durante un largo período (el objetivo es lograr
un nivel normal de ALAT y la desaparición del ARN del VHC) y
que persiste cuando deja de tomar la terapia (el intervalo de
tiempo aceptado es de seis meses).
CRÓNICA enfermedad de larga duración o persistente.
Contrasta con aguda.
CUALITATIVO relativo a la cualidad de algo
o expresado en términos de cualidad. Una prueba cualitativa
de carga viral determina la presencia de un virus.
CUANTITATIVO relativo a la cantidad de algo
o expresado en términos de cantidad. Una prueba cuantitativa
de carga viral determina la cantidad de material genético de
un virus.
CUASIESPECIES variaciones genéticas individuales
del VHC. Dentro de un solo genotipo puede haber múltiples cuasiespecies.
DE TRANSMISIÓN HEMÁTICA (PATÓGENO) patógeno
que se contagia mediante contacto directo de sangre a sangre;
por ejemplo, cuando se comparten jeringas contaminadas o a través
de transfusiones de sangre.
EDEMA inflamación causada por la acumulación
de líquido en los tejidos orgánicos.
EFECTO SECUNDARIO reacción indeseada o efecto
secundario derivado del tratamiento.
EFICACIA efectividad; capacidad para lograr
un efecto deseado.
ENCEFALOPATÍA enfermedad que afecta al cerebro.
La encefalopatía hepática, asociada a la cirrosis hepática avanzada,
se caracteriza por reducción de la función cognitiva, confusión
y pérdida de memoria.
ESTEATOSIS acumulación de grasa en el hígado.
EXTRAHEPÁTICO fuera del hígado.
FDA abreviatura de Food and Drug Administration,
el Ministerio de Sanidad y Consumo de los EE.UU. Esta agencia
federal del gobierno estadounidense desempeña muchas funciones,
entre otras la responsabilidad de conceder o denegar la aprobación
de fármacos destinados a la venta al público.
FIBROSIS (adjetivo FIBRÓTICO) lesión hepática
que se manifiesta con el desarrollo de tejido fibroso cicatrizado.
GENOTIPO variación genética de la estructura
del VHC. Existen seis grupos principales de genotipos, designados
con los números 1 al 6. También existen muchos subtipos, como
1a, 2a, etc. En los EE.UU. el genotipo 1 es el predominante
(lo tiene alrededor del 70-75% de la población infectada).
GLÁNDULA TIROIDEA órgano situado en la base
del cuello que produce tiroxina y otras hormonas encargadas
de regular el metabolismo.
HEPÁTICO relativo al hígado.
HEPATITIS inflamación del hígado. La hepatitis
puede producirse por distintas causas, tales como virus, toxinas
ambientales y por abuso del alcohol.
HEPATITIS ACTIVA CRÓNICA enfermedad en la que
el VHC continúa multiplicándose e infectando nuevas células
pasados seis meses de la infección con el VHC.
HEPATITIS AGUDA la fase inicial de la hepatitis
viral después de la infección. En el VHC, la hepatitis aguda
abarca los seis primeros meses de infección.
HEPATITIS FULMINANTE una forma de hepatitis
muy grave y potencialmente mortal.
HEPATOLOGÍA (también HEPATÓLOGO) especialidad
médica que se ocupa del hígado; los hepatólogos tratan las enfermedades
hepáticas.
HEPATOTOXICIDAD (adjetivo HEPATOTÓXICO) toxicidad
o envenenamiento que afecta al hígado.
HÍGADO órgano de gran tamaño situado en la
parte superior derecha del abdomen que desempeña un importante
papel en el metabolismo de los azúcares y las grasas, sintetiza
varias proteínas y filtra las toxinas de la sangre.
HISTOLÓGICO relativo a los tejidos del cuerpo. En el
VHC, mejora histológica significa mejora del tejido hepático,
por una reducción de la inflamación o de la fibrosis, cuando
se comparan las biopsias previas al tratamiento con las que
se toman seis meses después de iniciar la terapia anti-VHC.
ICTERICIA color amarillento en la piel y el
blanco de los ojos debido a la elevación de la bilirrubina en
la sangre. La ictericia a menudo es un signo de lesiones hepáticas
o enfermedades de la vesícula biliar.
INTERFERÓN (IFN) proteína natural producida
por el sistema inmunitario. El interferón interfiere en la replicación
viral. Varias compañías farmacéuticas han desarrollado productos
de ingeniería genética basados en esta proteína natural, los
cuales han sido aprobados para el tratamiento de la infección
crónica por el VHC.
INTERFERÓN PEGILADO (PEG-INTRON, PEGASYS) forma
de interferón con una larga semivida en el cuerpo que puede
inyectarse con menos frecuencia (una vez a la semana). El interferón
pegilado está aprobado para el tratamiento del VHC. Véase también
interferón estándar.
LOGOCOPIA medida basada en la escala logarítmica
que especifica las cantidades en factores de diez. Un cambio
en una logocopia es un aumento o descenso exponencial, o de
diez veces (p.ej., un aumento de 10 a 100 es un incremento de
1 logocopia; un cambio de 1.000.000 a 10.000 es un descenso
de 2 logocopias). En ocasiones, la carga viral se expresa en
logocopias.
MALESTAR sensación generalizada de enfermedad
e incomodidad, sensación gripal.
MIALGIA dolor en los músculos.
MONOTERAPIA empleo de un solo fármaco como
tratamiento. La monoterapia habitual para la infección por el
VHC crónico es el interferón.
NEUTRÓFILO el tipo de glóbulo blanco del sistema
inmunitario más común. Los neutrófilos son fagocitos que rodean
y destruyen a los organismos invasores, tales como bacterias
y hongos.
NEUTROPENIA escasez anormal de neutrófilos
que provoca una mayor susceptibilidad ante las infecciones.
NO RESPONDE calificación para una persona que
no muestra una mejoría suficiente mientras toma el tratamiento.
En el VHC, una persona que no responde es aquella cuyo ARN del
VHC no desaparece.
NUEVO FÁRMACO EN FASE DE INVESTIGACIÓN medicamento
que la FDA permite utilizar en los estudios clínicos con seres
humanos para obtener información destinada a su evaluación,
normalmente encaminada a comercializarlo ante el público.
PERCUTÁNEO a través de la piel.
PERÍODO DE INCUBACIÓN el plazo de tiempo que
va desde la exposición inicial a un microorganismo infeccioso
hasta el desarrollo de síntomas de la enfermedad.
PERÍODO DE VENTANA O ESPERA el plazo de tiempo
que abarca desde la exposición a un microorganismo hasta la
producción de anticuerpos suficientes para ser detectados en
una prueba.
PLAQUETA véase trombocito.
POLITERAPIA empleo conjunto de dos o más fármacos
usados para mejorar la eficacia del tratamiento. Cuando se aplica
al tratamiento para el VHC, este término suele referirse al
empleo de interferón más ribavirina.
PRURITO (adjetivo PRURÍTICO) picazón.
QUE RESPONDE-RECURRENTE (o RECURRENTE) persona
que en principio responde bien a un tratamiento pero que después
experimenta una recidiva. En la infección crónica por el VHC,
describe a una persona que al principio tiene una respuesta
positiva al tratamiento (nivel normal de ALAT y desaparición
del ARN del VHC) pero que no mantiene esa respuesta cuando deja
de tomar la terapia.
REBROTE regreso a una carga viral detectable
en una persona que había alcanzado anteriormente una respuesta
virológica durante el tratamiento.
RECAÍDA empeoramiento súbito de los síntomas
de una enfermedad.
RECIDIVA recurrencia de los síntomas de una
enfermedad después de un período de mejoría. En el VHC, la recidiva
puede referirse a un incremento de la carga viral después de
haber sido suprimido por el tratamiento antiviral.
REPLICACIÓN VIRAL capacidad de un virus de
reproducir copias de sí mismo.
RESPUESTA AL FINAL DEL TRATAMIENTO desaparición
de ARN del VHC detectable en la sangre al finalizar un ciclo
de tratamiento.
RESPUESTA AL TRATAMIENTO el modo en que responde
una enfermedad al tratamiento farmacológico. El término puede
referirse a una respuesta biológica, histológica o virológica.
RESPUESTA AUTOINMUNITARIA (AUTOINMUNIDAD) afección
por la que el propio sistema inmunitario produce anticuerpos
que atacan a los tejidos del cuerpo. Varias de las dolencias
asociadas a la hepatitis C en fase avanzada parecen tener un
componente autoinmunitario.
RESPUESTA BIOQUÍMICA el modo en que responde
la ALAT presente en suero al tratamiento. Cuando la concentración
de ALAT en suero vuelve al nivel normal después del tratamiento
anti-VHC, se considera que ha habido una respuesta bioquímica.
RESPUESTA VIROLÓGICA el modo en que responde
la carga viral de una persona al tratamiento. En el VHC, cuando
el ARN del VHC alcanza un nivel indetectable después del tratamiento
para el VHC, se considera que ha habido una respuesta virológica.
Si el ARN del VHC sigue siendo negativo pasados seis meses,
se utiliza el término respuesta virológica sostenida (RVS).
RESPUESTA VIROLÓGICA SOSTENIDA (RVS) véase
respuesta virológica.
RIBAVIRINA (REBETOL, COPEGUS) medicamento antiviral
que se utiliza en politerapia con el interferón para tratar
la infección crónica por el VHC.
SIN EXPERIENCIA DE TRATAMIENTO persona que
no ha recibido tratamiento previo para una determinada enfermedad.
SUBCUTÁNEO por debajo de la piel; normalmente
se refiere a un fármaco inyectado bajo la piel.
TRANSMISIÓN PERINATAL (TRANSMISIÓN VERTICAL)
contagio de la madre al feto o al recién nacido. La transmisión
vertical puede producirse en el útero, durante el parto o después
del parto (a través de la lactancia materna).
TROMBOCITO (PLAQUETA) el tipo de glóbulo encargado
de la coagulación normal de la sangre.
TROMBOCITOPENIA escasez anormal de plaquetas,
lo que provoca hemorragias y hematomas anómalos.
VIRUS partícula infecciosa microscópica que
invade a un organismo vivo y hace copias de sí misma (replicación
viral).
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Sección
XII Recursos
Para obtener más información sobre
el VHC comuníquese con las siguientes organizaciones:
Hepatitis Foundation International: 1-800-891-0707,
www.hepfi.org
American Liver Foundation: 1-800-223-0179,
www.liverfoundation.org
Hep C Connection: 1-800-522-4372,
www.hepc-connection.org
L.O.L.A.: 1-888-367-5652,
www.lola-national.org
Lecturas Recomendadas:
Hepatitis C Self-Help Book,
por Misha Cohen, OMD LAC y Robert Gish, MD (se vende a través
de nuestro sitio Web en www.hcvadvocate.org).
Living with Hepatitis C: A Survivor's
Guide, por Gregory T. Everson, MD y Hedy Weinberg. Hatherleigh
Press, 1-800-367-2550.
Hepatitis C: A Personal Guide to Good
Health, por Beth Petro Roybal, MA Ulysses Press, 1-800-377-2542.
The First Year - Hepatitis C; An Essential
Guide for the Newly Diagnosed, por Cara Bruce y Lisa Montanartelli.
Marlow and Co.
Recursos Farmacéuticos:
Roche Patient Assistance Program - Pegassist
877-PEGASYS (734-2797)
Schering-Plough Commitment to Care
1-800-521-7157
Fisher's Pharmacy
1-888-347-3416
Recursos sobre el VIH
. Project Inform www.projectinform.org
línea de información: 800-822-7422
. San Francisco AIDS Foundation www.sfaf.org
línea de información: 800-367-2437
. HIV and Hepatitis.com www.hivandhepatitis.com
. National AIDS Treatment Advocacy Project www.natap.org
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